El robo en casa no preocupa hasta que le pasa a un vecino o alguien cercano, o lo vivimos en nuestra propia piel, con el consecuente sentimiento de inseguridad que nos acompaña durante meses e incluso años. Desde Onsecur siempre recomendamos estar cubierto ante cualquier imprevisto, y no esperar a tener un susto para proteger nuestro hogar con un sistema de videovigilancia inteligente. Los métodos tradicionales como las barreras o detectores de exterior se han demostrado vulnerables, ineficientes y generadoras de falsas alarmas. Los sistemas inteligentes de detección exterior y alarmas de casa con servicio de vigilancia profesional en remoto 24 horas cubren espacios exteriores y evitan intrusiones en cuestión de segundos ofreciendo la máxima seguridad y tranquilidad.

Por lo tanto, la mejor solución ante los robos es sin duda la prevención, realizando primero un diagnóstico sobre el riesgo de robo en la vivienda para luego instalar un sistema a medida que permita prevenir cualquier posible intrusión teniendo en cuenta las características propias de cada vivienda. Para ello, hay distintas opciones de sistemas de seguridad residencial que consiguen adaptar la máxima seguridad al entorno, a la arquitectura y al interiorismo de forma desapercibida a través de sistemas de CCTV con tecnología IP cámaras de Alta Resolución, sistemas de grabación de alta calidad o visualización en tiempo real a través de cualquier dispositivo (Smartphone, Tablet, PC…), entre otras.

CÓMO FUNCIONA UN SISTEMA INTELIGENTE DE VIDEOVIGILANCIA EN CASA

Un sistema inteligente cuenta con un servicio de vigilancia a tiempo real 24h/7 días a la semana que incluye distintos sistemas de disuasión y expulsión que consiguen ahuyentar las intrusiones y prevenir la entrada en el hogar y potenciales robos. Al tratarse de un sistema controlado a distancia por un equipo de vigilancia profesional, permite detectar cualquier intrusión en el hogar a través de las cámaras de detección. Cuando se detecta cualquier entrada desconocida en la casa, se produce una intervención en vivo y en directo de un vigilante de seguridad a remoto a través de un sistema de megafonía, se enciende el sistema de iluminación de 300 watios de potencia sobre el ladrón y se activa la cuña de audio con aviso a la policía.

A continuación, se activan los pilotos de advertencia de iluminación estroboscópicos y una sirena exponencial de gran potencia. Además, los sistemas inteligentes incluyen otras soluciones domóticas, como el encendido aleatorio de luces de interior y exterior, el cierre automático de persianas de seguridad, el cierre de garaje, la activación de toda la iluminación interior de la vivienda y del riego automático o el encendido de televisión y equipos de música interior y exterior y la emisión de vídeo de seguridad por televisión ante intento de intrusión.

El siguiente vídeo recrea un caso real y ayuda a entender el funcionamiento de la videovigilancia residencial:

MÁXIMA VIGILANCIA ANTE LA MALA PRAXIS DEL SECTOR

Hay que tener especial cuidado ante los sistemas de seguridad conocidas como las «fast security» que algunas entidades financieras y compañías de seguros se encargan de comercializar a la ligera y sin ninguna acreditación en seguridad privada. 

Las «fast security» es la seguridad rápida, fácil y barata, kits de alarmas de seguridad a precios muy bajos, envuelta de todo tipo de anzuelos tipo “oferta del mes” e “instalación inmediata”. Estas empresas se dedican a dar recomendaciones de sistemas de seguridad sin una evaluación previa y bajo un contrato de financiación que suele incluir una cláusula de cautividad de 24-36 meses. Utilizan técnicas como la venta en caliente, crean sensación de urgencia y aprovechan el miedo de los usuarios a ser robados para vender sistemas ineficaces sin apenas asesoramiento. El resultado es que los clientes adquieren un producto o servicio supuestamente atractivo y económico con alta obsolescencia, cautividad, baja efectividad para su seguridad y que acaba siendo más caro con el paso del tiempo.